DATOS DE OBSERVACION III
LA MONTURA
¡Colocar la montura a un caballo parece lo más fácil!
"Simplemente para sentarse”, eso es lo que se puede ver en muchos jinetes que tienen caballos y tienen el caballo equipado o simplemente al verlos
encima, digo esto sin ganas de ofender a nadie, sino para que la gente pruebe durante unos segundos, apartando la mirada de la montura y ampliando
la visión, a fijarse en todo el caballo, de esta manera comprobarán como hay alguna cosa que no encaja. Como en un puzzle, que se pone una pieza
y si la apretamos un poco entra pero no encaja a la perfección y sobresale a nuestros ojos.
Tenemos que tener en cuenta que quien nos lleva es el caballo, un animal vivo que no nos puede hablar pero intentará hacernos entender que hay
alguna cosa le está haciendo daño, que le está apretando, o que le está ocasionando una herida. Lo triste para ellos es que no siempre los jinetes,
antes de darles un empujón, un apretón de piernas, o mostrar el mal carácter que les sale por la boca, se paran a pensar si hay alguna cosa que
moleste al caballo por su comportamiento.
Para que estas cosas no ocurran tan frecuentemente, ya que a veces es culpa de la ignorancia, de no planear el tiempo para poder dedicar la
mitad a aprender a manejar el caballo y la otra mitad a disfrutarlo, ya es bastante difícil este deporte, si encima no se pone interés en darle más
facilidades al caballo.
Os voy a detallar las cosas más elementales que os puedan ayudar, ya
que me quedará mucho por decir.
Cuando una persona empieza es muy probable que ocurran cosas como estas:
QUE SE PONGA LA MONTURA MUY ENCIMA DE LA CRUZ
Si es el caso, podéis comprobar cómo la montura se levanta de atrás.
Una herida en la cruz puede ocasionarle una hinchazón que nos obligará a tener parado el caballo durante bastante tiempo, incluso meses, aparte del
gran dolor que le produce al animal en esta zona.
El caballo protestará dando pequeños botes y notaremos que el caballo está molesto.
QUE LA MONTURA SE QUEDE DESEQUILIBRADA HACIA UN LADO
Esto es frecuente si no lo cinchamos bien antes de subir al caballo.
El problema, grave en este caso, es que si el caballo es muy redondo al intentar subir se nos puede girar la montura, esto ocasionará que el caballo
se asuste.
Si comprobamos que encima del caballo nosotros estamos torcidos hacia un lado, no demos empujones con nuestro cuerpo para enderezar la
montura.Ocasionaríamos algún pliegue en la piel del caballo y una herida. Bajamos y la ponemos bien. Si comprobamos que está correcto,
intentaremos subir al caballo sin tirar de la montura hacia nosotros.
QUE PONGAMOS LA MONTURA DEMASIADO HACIA ATRAS
La mejor manera para saberlo es que la cincha quede justo detrás del codo del caballo sin que le roce. Si está un palmo hacia atrás, tendremos que
colocarla de nuevo.
Ahora ya sabemos algunos de los problemas que podemos ocasionar al caballo, de esta manera seremos más meticulosos a la hora de poner el
equipo al caballo.
¿Le queda bien la montura?
Hay diferentes monturas en el mercado, para cada disciplina y para el gusto de los clientes, pero no todas pueden irnos bien. Antes de comprarla
pregunta a profesionales y gente que tenga el mismo modelo, las ventajas e inconvenientes y si podrá ir bien al caballo.
Si tienes la ocasión de probar el modelo que te interesa con algún conocido
te ahorrarás más de una sorpresa, las monturas son muy caras como para
que luego no puedas montar ni durante 10 minutos.
Cuando la gente empieza, es normal que le duela todo, pero esto no puede persistir.
Una montura no adecuada a nosotros puede provocarnos dolor, y si persistimos encima, cogeremos malos hábitos además de algunas heridas.
Antes de poner la montura, fijémonos en tener todo el conjunto:
SUDADERO
Ayuda a proteger el dorso del caballo, absorbe el sudor. Se tiene que tener en cuenta que cuando hacemos una excursión larga es conveniente
cambiarselo si se humedece demasiado, para que el caballo esté más tranquilo.
Hay muchas clases de sudaderos en las tiendas especializadas. Te aconsejarán del que necesites según la montura o disciplina que elijas.
SALVACRUCES
Sirve, tal como el nombre indica, para proteger la cruz del caballo. Se ponen entre el sudadero y la montura. Los hay de borrego y de silicona. Siempre
protege más el de silicona, pero los dos van bien.
ULTIMOS DETALLES
Pon la montura al caballo con cuidado, con la mano izquierda bajo el borrén delantero, por debajo del sudadero, y la derecha por debajo del
borren trasero, también bajo el sudadero, háblale al caballo para que no se asuste y sé delicado.
Al cinchar, para que tu caballo te aprecie y no coja el mal hábito de morder, hazlo en tres veces por lo menos, una para sujetar la montura, la segunda
cuando hayas verificado los estribos y veas que está todo correcto y la tercera cuando quieras subir, para comprobar que el caballo no estaba
hinchado. Si le cinchas fuerte, el caballo cada vez que cojas la montura se pondrá nervioso y cogerá resabios.
Para saber si la cincha está floja, se mete la mano. Si nos pasa es que está floja. Si no nos quedan más agujeros en los latiguillos, tendremos que
cambiar la cincha si no queremos sufrir algún accidente. De nuestra parte está evitarlo.
Mira la montura. Si ves que el borrén trasero no está en horizontal con el delantero, tendrás que poner un salvacruces para levantar la montura de
atrás. Esto es importante, porque si no estarás sentado desequilibrado y entorpecerás en el manejo del caballo.
Con las monturas que llevan baticola, antes de apretarla, aseguraos de que el caballo ha llevado antes o podréis encontraros con que el caballo se
levante de manos.
LOS ESTRIBOS
Las aciones de los estribos pasan por la charnela, que lleva a su vez una bisagra que tiene que estar vertical para que el estribo no se salga cuando
llevemos al caballo de la mano para trabajarlo. IMPORTANTE: cuando vayamos a subir al caballo tenemos que poner la bisagra en posición
horizontal, ya que es el seguro para que, si nos caemos, se suelte el estribo.
PENSAD EN EL CABALLO COMO EN VOSOTROS MISMOS
Damos las gracias a Mª del Tura Sala por su colaboración.
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