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Golpeadores y coceadores

Pocos vicios pueden ser tan destructivos para tu caballo, tus instalaciones, y para tu conciencia. Entre los caballos que practican este vicio se pueden diferenciar dos tipos:

  • -Los que golpean la puerta con la mano, o cocean la pared con un solo pie. A estos los llamaremos golpeadores.
  • -Los que cocean la pared con los dos pies traseros a la vez. A estos los llamaremos coceadores.

Lo suelen hacer, bien para atraer la atracción de alguien que esté cerca, o bien para matar el tiempo. Los que sean golpeadores golpearán la puerta constantemente hasta que obtengan lo que quieran, pero en cambio, los coceadores solo lo harán un par de veces seguidas, ya que necesitan descanso antes de volverlo a hacer, pues requiere energía y equilibrio. Sin embargo, éstos pueden llegar a derrumbar la pared, sin hablar del daño que se producen a sí mismos. Oiremos mucho hablar sobre caballos que cojean debido a este vicio tan masoquista.


Ciertos caballos sufren una crisis de nervios y se vuelven neuróticos cuando se ven encerrados sin hacer ejercicio, con exceso de comida, o constantemente cambiando de vecinos. Esta tendencia puede haber sido genéticamente heredada, formada por sucesos anteriores en la doma del caballo, o simplemente por mero aburrimiento. Cocearse es un comportamiento social entre caballos que juegan, así que puede comenzar como un comportamiento natural y después convertirse en un exagerado y obsesivo hábito. Como otros muchos vicios de cuadra, el de cocear la pared puede resultar contagioso. Sus compañeros o vecinos pueden imitarle cayendo en la misma tentación, y convirtiéndolo en un juego. Otros caballos interpretan el sonido como un enfrentamiento y devolverán la coz en defensa propia. Pero de todas maneras no suele ser un vicio de agresividad hacia otros caballos, si no más bien es una reacción al aburrimiento. Pero en algunos casos, ocurre que dos vecinos comiencen a cocearse porque no se caen bien, porque es una yegua que está en celo, o simplemente por proteger su comida.

Algunos caballos han aprendido que una gran manera de atraer la atención humana, y a veces de conseguir más comida, es la cocear. Al oír el ruido, la gente se acerca con un poco más de heno para hacer que se calle durante un rato, y de esta manera el caballo no solo consigue lo que quiere, si no que también es premiado por ello. Cuanto más tiempo se le den estos "extras", más difícil será cambiarle los hábitos. Si el caballo es capaz de tirarse horas golpeando la puerta , puede que ya no haya remedio, pero sí que hay mejores métodos de tratar con vicios que la de darles comida para apaciguarlos.

Antes de empezar con remedios "agresivos", evalúa con cuidado el ejercicio y la cantidad de comida que recibe. Cualquier caballo, y especialmente uno energético e inquisitivo, debería hacer ejercicio 5 veces a la semana. Un ejercicio adecuado es el de dar cuerda o montar. También podríamos considerar el de soltarles en una campa, pero tendría que ser todo el día, ya que esto no les ejercita, si no más bien les distrae y divierte. La ración de un caballo debe mirarse meticulosamente para que esté a la par de sus necesidades energéticas. Muchas veces la ración de un caballo se pone cuando está en época de trabajo, y no se ajusta cuando el caballo está parado por una herida, por el mal tiempo, o por enfermedad del jinete. Un caballo que come demasiado y no trabaja, es el principal candidato para caer en el vicio.

Como pasa con la mayoría de vicios, el tratamiento puede ser bien psicológico o físico. Cualquier tratamiento es más eficaz si se aplica antes de que el hábito esté demasiado integrado. Un tratamiento psicológico requiere identificación de las causas del cocear. Un tratamiento físico está basado en identificar y eliminar el sistema del problema.

Después de varias observaciones y estudios, parece ser que a los caballos les gusta escuchar el sonido que producen dando golpes. En estos casos, se ha conseguido remediarlo tapando las paredes y puertas del box con material insonoro. Si el vicio es obviamente debido al aburrimiento, el caballo debe trabajar más y pasar todo el tiempo posible en el prado. Los juegos de cuadra también suelen ayudar.

Para intentar solucionar estos problemas también hay otros remedios como por ejemplo, las cadenas, el pastor eléctrico, etc, pero hay que tener en cuenta que todos estos aparejos funcionan castigando al caballo al cocear.

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